Cada vez que voy al zoológico, a parte de tener problemas para salir porque siempre me quieren dejar dentro hay una cosa que odio y que no entiendo. ¿Por qué la gente le da de comer a los animales?
Es algo que me pone de mala leche, los pobrecillos además de estar encerrados tienen que sufrir el acoso de los visitantes.
Sin ir más lejos la última vez que fui un señor mayor estaba tirándole agua al chimpancé al grito de “A ver si se mueve jajaja por lo menos va a estar fresquito” momento en el que se me apeteció tirarle a el mi botella y decir lo mismo, pero me tuve que contener.
A lo que iba, os quiero mostrar un ejemplo de lo que le puede pasar a un animal si se le acostumbra a comer a deshoras y constantemente. Algo, que como ya dije antes, me pone de los nervios.
Bueno creo que después del repaso anterior estamos preparados para pasar a la siguiente palabra del curso de inglés para paranoicos.
Esta vez vamos a ayudarnos de nuevo de la serie Lost para ir aumentando nuestro vocabulario y así poder viajar por el mundo con total libertad a la hora de hablar.
La frase de hoy es Son of a bitch, una frase que seguro tendréis que usar cuando salgáis al extranjero. No olvidéis repasar que prontro habrá un examen
Os voy a hablar de Frank Richards , popularmente conocido como Cannonball Man, dedicó durante gran parte de su vida a realizar espectáculos llenos de rarezas para probar la resistencia humana.
Se dice que su talento fue descubierto durante una pelea, en ese altercado le pegaron un puñetazo en su estomago y el no sintió nada. Así se dio cuenta de que por más que golpearan en esa zona no recibía daños.
Más adelante comenzó a recibir cañonazos a cambio de dinero, gracias a esto empezó a generar curiosidad entre la gente, lo que le motivo para iniciar giras en carnavales y ferias de todo el mundo.
Imagino con ese estómago de acero Frank Richards no tendría muchos problemas de digestión
Esta depurada técnica podría ser la solución para todas aquellas mujeres que a la hora de ponerse un pantalón se tiran a la cama y luego empiezan a dar saltitos hasta que por fin consiguen ponerse esos vaqueros que están más apretados que los tornillos de un submarino.
Imagino que sólo habrá que practicar un poco para ponerse los vaqueros de un salto
Ya está aquí nuestra tercera entrega del curso de inglés con películas. En esta ocasión haremos un repasito a la lección número dos.
Espero que ahora dominéis completamente el fuck para así poder pasar a la siguiente lección. Sin más os espero en lacuarta entrega, que estará lista en breve.
Comentarios Recientes