Un fanfarrón alardeaba de coche nuevo ante un amigo.
- Fíjate. Tiene de todo: cierre centralizado, aire acondicionado, airbag, equipo de alta fidelidad, frenos de inyección, dirección asistida, alarma…
- ¿Y tiene cuenta revoluciones?
- Sí, claro.
- Pues dile que me cuente la revolución francesa, que la tengo un poco olvidada.
Conducir una motocicleta sin manos, ir tumbado en el sillón, cambiar de carril sin poner el intermitente, hablar por el móvil mientras conduce, llevar mal colocado el casco… En definitiva que este hombre es un auténtico peligro al volante, aunque también he de reconocer que tiene mérito hacer todo eso a la vez.
Seguro que al leer el título del post estaréis pensando que no estoy contento con mi trabajo y que pienso que es una mierda, pues no. Tengo que reconocer que desde que salí del infiernoantiguo trabajolas cosas me han ido muy bien, tengo un trabajo en el cual puedo realizarme, buenos jefes y estoy muy contento.
Entonces… ¿Por qué digo que ir al trabajo es una mierda? Pues porque desde hace una semana el servicio de limpieza de la ciudad donde trabajo (San Fernando) se ha puesto en huelga.
Decenas de toneladas (según la prensa) se acumulan por las calles y el pestazo a basura recorre las calles a sus anchas, más aún teniendo en cuenta las temperaturas, más de 30 grados. A todo esto se une que “casualmente” ayer comenzó la Feria de San Fernando, fíjate que casualidad…
No voy a entrar en si me parecen bien o mal las peticiones que hacen los trabajadores ni nada de eso, tampoco quiero parecer insolidario, simplemente quiero decir que el que al final paga el pato es el ciudadano, que paga unos impuestos y tiene que aguantar la insalubridad en las calles….
A continuación os dejo el camino que hago habitualmente desde el parking al trabajo, seguro que me dais la razón cuando digo que “Ir al trabajo es una mierda“.
PD: Lo que se ve en el suelo aplastado es una paloma, lleva ahí 4 días…
Hay gente que pasa tanto tiempo en su trabajo que al final hace las cosas de la forma más divertida posible. Si no que se lo digan al chaval que maneja esta carretilla, seguro que se ha tenido que practicar bastante.
Seguro que más de uno guarda en su casa con cariño esas cintas de cassette que tantos recuerdos nos traen y que ni siquiera hemos vuelto a escuchar.
Simplemente están ahí, ocupando espacio y cogiendo polvo, esperando acabar en el cubo de la basura en la próxima limpieza general.
También imagino que si preguntas quien tiene un reproductor de cassette pocos responderán, así que… ¿Qué podemos hacer con tantas cintas de cassette?
Si tienes un poco de maña, una pizca de arte y una fuente de calor estás de enhorabuena, puedes construirte un esqueleto de cassette metal, cromo, ferrocromo o ferro, que suena más vacilón
PD: He aprovechado para probar las galerías de Wordpress, aunque no me convencen mucho…
PD: Me instalé un plugin
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