Desde hace tiempo cada vez que voy al supermercado me pongo malo, no porque odie ir de compras, todo lo contrario no me desagrada y me gusta ir cogiendo cosas con las que sé que luego voy a disfrutar.
El caso es que desde hace bastante tiempo los carros de la compra me traen por la calle de la amargura. Cada vez que toco el carro me cago en las mulas del Mercadona, Carrefour, Supersol y la madre que los parió.
La energía estática que genera el roce de las ruedas unida a la pelusilla que suelen tener los carros en estas hace que el puñetero carrito se cargue de energía, inevitablemente esta energía es traspasada a la mano al tocarlo por la parte de metal.
Os juro que a veces he pensado en ir al buzón de sugerencias y pedir que regalen unos guantes de goma con cada carrito o que les coloquen un correa antiestática como la de los coches, porque yo lo paso fatal.
Bueno a veces no tan mal, si sabes sacarle provecho puedes tocar el metal constantemente e ir repartiendo calambrazos a diestro y siniestro con un simple roce como el que no quiere la cosa
Que se lo digan a mi novia que normalmente va a 1 metro de mi cuando vamos de compras.
Y vosotros, ¿como lo lleváis? ¿Os dan calambrazos los carros de la compra? ¿Tenéis algún remedio?
Toda sugerencia será bienvenida por el bien de la humanidad
Voy a hacer una pequeña encuesta entre los que han visto hoy el partido entre España e Iran…
La SGAE en su batalla por el control total de los derechos de autor a base de demandas ha empezado una nueva lucha, ni más ni menos que contra el “portapapeles de Windows”.






Comentarios Recientes